sábado, 17 de octubre de 2009

















Pregunta

¿Se podre llegar a una tolerancia mundial?

.Respuesta sacada del libro “Teaching yourself World Faith Buddhism”

I can recognise the application of the Buddha’s teaching on Dukkha itself, and the four Nobel truths.

DUKKHA

El “síntoma” La insatisfaccion.
La noble verdad sobre el sufrimiento, el nacimiento es sufrimiento, la vejez es sufrimiento, la enfermedad es sufrimiento, la muerte es sufrimiento. Convivir con lo indeseable, separarse de lo deseable es sufrimiento, no obtener lo que se desea es sufrimiento. Todo conlleva sufrimiento, la existencia y sus partes son sufrimiento.
“todo es sufrimiento, nada es felicidad completa, el sufrimiento está siempre presente. La muerte de uno mismo y de los seres queridos es sufrimiento, así como la enfermedad de nuestros seres céridos y la propi es sufrimiento, incluso la convivencia con seres amados conlleva sufrimiento.
Dukkha (sufrimiento en lengua Pali) se refiere a un sentido más amplio de sufrimiento. Dolor, tristeza, pena, imperfección, impermanencia, insustancialidad.

Conclusión

Si llegaríamos a una tolerancia colectiva, destruiríamos una esencia sufridora del ser humano que es vital para poder evolucionar como seres completos.

La Oveja Negra










La Oveja negra
En un lejano país existió hace muchos años una oveja negra.
Fue fusilada.
Un siglo después, el rebaño arrepentido, le levanto una estatura ecuestre que quedo muy bien en el parque.
Por qué aquella oveja negra, por ser negra, jamás desempeñará un buen trabajo saltando vallas en el sueño de los niños

Hijo de la Luna


















Hijo de la luna

- Hora de dormir pequeña mañana tenemos un gran día por delante.
- Abuelo, dime, ¿por qué la luna es tan redonda y brillante? He apagado todas las velas pero la luna sigue alumbrando mi habitación.
El abuelo sonrió al ver la cara de intriga de su nieta. Entró a la habitación donde se encontraba su nieta, sentada sobre un pequeño colchón arrinconado en el suelo de aquella casa abandonada.
- Deja me sentar tu lado-el abuelo exclamó con ternura en su voz – mis huesos se están poniendo viejos. Te contaré una historia que ha pasado de generación en generación entre nosotros los gitanos.
- Cuenta la leyenda que existió algún tiempo atrás una bella gitana que deseaba encontrar el amor con suma desesperación, llorando le pidió a la luna que encontrase un amor gitano para la doncella.
La luna concedió su deseo con una sola condición.
- ¿Qué condición abuelo?
Con la condición, que a cambio de su amor la gitana daría su primer hijo a la luna.
La gitana aceptó convencida de que sería capaz de no amar a su hijo. Cuando el niño nació, su piel clara y ojos grises llevo al padre asumir que la gitana lo había engañado, la rabia lo cegó y con un cuchillo en mano hirió a la pobre gitana a muerte.
Al pensar el gitano que de seguro este niño no era suyo lo abandono en una montaña. Para no volver jamás.
La luna al ver lo sucedido adopto al niño como suyo propio
Se dice que si el niño está contento la luna se pone redonda y brilla para complacer a niño, pero si este lora la luna menguara para arrollarlo como una cuna.

- Abuelo, ¿la luna es una buena madre, no?

martes, 13 de octubre de 2009

La Gitana Dormida


Henry Rousseau (La gitana dormida)






La joven gitana bajó de la carrosa, asegurándose de que todos se encuentren dormidos. A pesar de haber viajado por muchos lugares y conocido mucha gente,fue el león de aquel circo quien cautivó su curiosidad.
Los gitanos habían acampado junto al circo para ir a una de las funciones antes de embarcarse a otro viaje sin rumbo. Samara había conocido muchos circos antes, pero era algo de este pobre león enjaulado lo que ganó su corazón.
Sin hacer ruido e ignorando el letrero que decía “cuidado con los animales salvajes”, la joven se aventuró hasta llegar a la jaula del león. Toda la mañana lo había observado caminar de un lado al otro de su jaula y recostarse siempre con una mirada perdida en el horizonte.
Al acercarse a la jaula, el león que aparentaba estar dormido, se levantó de un brinco y clavó su mirada penetrante en Samara, quien dió un paso hacia atrás del susto. El león, al darse cuenta de que sólo se trataba de una niña, bajó su guardia y lentamente fue acercándose a las rejas mostrando curiosidad por Samara.


La joven, pasado el susto, sacó del bolsillo del delantal que llevaba puesto, un pedazo de jamón que había guardado desde la cena para dárselo al león. Extendió su mano por entre las rejas y arrojó el jamón lo más lejos que pudo para que el león lo cogiera.
El león lo empezó a oler y no pensó mucho antes de tragárselo entero.
“Gracias” Samara estaba segura de haberle escuchado decir al león, pero eso era imposible, los animales no hablan, razonó ella.
“De veras, muchas gracias, eres muy gentil pequeña”, volvió a escuchar Samara y no pudo evitar regresar a ver al león. “Por tu rostro puedo ver que sí me entiendes pequeña, no te asustes” dijo el león. Samara había quedado paralizada del asombro y confusión.
- ¿Me entiendes, verdad? pregunto el león.
Samara asintió, no podía hablar o moverse.
- Tienes un talento único pequeña, hablar con los animales. ¿Es la primera vez que lo intentas?
Samara asintió de nuevo. Pero para esto se había calmado un poco y pudo preguntar – ¿señor león, cómo sabía que yo podía hablar con usted?
- No lo sé, sólo tuve ese presentimiento.
- Señor león... ¿por qué siempre mira el horizonte?
- Pequeña, todavía sigo siendo joven y tengo la esperanza de algún día ser libre, nací en el circo y nunca he sabido lo que es la libertad.
Samara sintió lástima por el león. Extendiendo su brazo por las rejas, acarició la gran melena, pasando también por las orejas, el entre cejo, los bigotes y la nariz. Miró al león a los ojos y sonrió.
- Señor león, lo voy a sacar de aquí, dijo ella y antes de que el león pudiera responder, Samara había regresado a la carroza y buscaba entre sus cosas algún alambre que sirviera para forzar el candado de la jaula.
- ¿Cuál es la prisa, pequeña Samara? Escuchó decir entre las sombras; al mirar con atención, encontró Samara a su abuela, quien la miraba con picardía.
- Abuela, lo siento, ¿te desperté? Preguntó la joven.
- Para nada pequeña, pero veo que estás ocupada. ¿De veras liberarás a ese león, mi pequeña estrella?.
- Siento que es lo correcto.
- Me parece muy bien, en ese caso, aquí tienes- la abuela entregó a Samara un pedazo de alambre que había sido segundos antes parte de la decoración de su báculo.
- Pero…abuela...tu báculo…
- Pequeña, ese león lo necesita más que yo.
- Cómo sabías que…
- El hablar con los animales ha sido pate de nuestra familia y tú, que has llegado a la adolescencia, sólo era cuestión de tiempo para que ejerzas el don.
- Gracias abuela. Samara se abalanzó para abrazar a su abuela.
- De nada pequeña, de nada.
Samara estaba a punto de bajarse del carruaje cuando su abuela la llamó de vuelta.
- Una última cosa estrellita mía, dijo acariciando el rostro de la joven.
- ¿Sí, abuela?
Todos nosotros, incluyendo a tu madre y a mi, ya hemos vivido nuestra aventura y creado nuestra propia historia. Es tiempo de que busques tu propia aventura, ¿si sabes a lo que me refiero?
La idea había pasado sólo un segundo por la cabeza de Samara: viajar con el león sería la mejor aventura de su vida.
Samara asintió y dando a su abuela un beso en la frente se despidió - Cuide bien de mi madre -dijo,- adiós- y llevándose su objeto más preciado,una guitarra pequeña en un saco y un poco de comida, se bajó de la carrosa.
No regresó a ver, volvió a donde el león y con el alambre forzó el candado, liberándolo de su encierro. Montó sobre él y los dos se adentraron en la noche.
Samara cerró sus ojos, sintiendo la brisa de la noche mientras el león corría, sólo los abrió al sentir que el león se había detenido. Se encontraban en un pequeño desierto con una laguna en el medio. Se bajó del león y sentándose al lado de esté, se quedó hipnotizada observando la luna. Silencio.
-gracias por no sólo liberarme si no por huir conmigo, dijo el león rompiendo el silencio después de un rato.
- De qué señor león, respondió Samara y añadió- Quiero que mi historia comience con nosotros teniendo muchas aventuras juntos dijo, apoyándose en el león.
Comieron y Samara tocó la guitarra y cantó para el león.
Había sido un viaje largo y el cansancio y sueño se apoderaron de los párpados de la joven, quien acomodó su delantal como almohadón y ni bien se acostó se quedó dormida con una sonrisa en su rostro. Esto sería el comienzo de una gran amistad y aventura que forjaría la vida de esta joven gitana.

sensación Euforia











. Lloras de alegría.
. Gritas de felicidad.
. Sientes que nada en este mundo igualara el sentimiento que llevas dentro.

vagabundo con suerte

Narración con cuatro elementos
Usando solo estas palabras, crea una historia.
Monja, programa de TV, domingo, cuaderno.


















Debería sentirme culpable, después de todo acababa de robar algo sagrado

La lluvia de la noche anterior había destruido las dos pequeñas cajas de cartón a las cuales yo había llamado “casa”.
Hoy domingo amanecí en las puertas de la iglesia de San Francisco, sin haber dormido casi nada, con mi fiel compañera Pupi, una perrita runa que se encontraba en mis brazos, tratando de mantener el calor juntando los cuerpos.
El hambre carcomía mi estomago, así que tome la decisión de buscar un pedazo de pan o siquiera un cigarrillo para así yo poder pasar el día.
Al salir de una de las primeras tiendas que se abrían, sin ningún resultado, me cruce en la puerta con una monja que cargaba la Biblia y un cuaderno lleno de estampas de santos.
Tal vez y solo tal vez, si lograba obtener una de aquellas estampas mi suerte cambiaria.
Espere que la monja saliera mientras observaba al tendero prender una televisión, la cual se apreciaba atravez de la vitrina. Mostraba a uno de aquellos programas religiosos de motivación que hablan por horas y nadie entiende el mensaje que han tratado de transmitir.
Aparentemente la monja comprendía tales trabalenguas ya que permaneció muy atenta a cada palabra del comentarista.
Aproveche la oportunidad y jale una de las estampas, causando que varias de ellas se esparcieran por el suelo. La monja se percato de lo sucedido, pero para eso yo ya había doblado la esquina con Pupi a mi lado. Sabía que la pobre monja, hasta recoger las estampas, llegaría tarde a la misa de siete que estaba por comenzar, espero que rece por mí, para que no me vaya al infierno.
No me siento culpable, solo tengo miedo, pero tal vez, solo tal vez esta estampa cambie mí suerte.

Instrucciones para inflar una bomba con goma de mascar











Cualquiera que se haya llevado a la boca una goma de mascar redonda, se dará cuenta de que puede ser molesto a la mandíbula al rato de morder. Se les aconseja masticar varias veces para poder degustar el sabor que lleva dentro.
Después de masticar varias veces, notará que el sabor va desapareciendo gradualmente; en este punto es recomendable intentar hacer una bomba con la goma de mascar.
Sosteniendo la goma de mascar por un extremo con los dientes, estirar el resto por encima de la lengua, dejando un pequeño espacio entre la lengua y la goma de mascar. Sostener la parte superior de la goma de mascar con los dientes superiores mientras que la parte que se encuentra extendida sobre la lengua, se la estira para crear una bomba, soplando con cuidado para que no se reviente.

• No es recomendable tragar la goma de mascar después de que el sabor ha desaparecido, ya que puede pegarse a los intestinos.

• Se necesita paciencia, ya que si se sopla demasiado, la goma podría salir volando.
Esto se logra con práctica, pues al principio la bomba explotará en su rostro. Con el tiempo se logrará hacer la bomba y se la podrá poner dentro de la boca, destruyéndola completamente.

sensación de un caramelo


















El observar al caramelo, recuerda a una canica pequeña, totalmente roja. Al colocarlo en la mano y manipularlo con las yemas de los dedos, se encuentran pequeñas ranuras verticales, a pesar que visiblemente son casi imperceptibles. Al colocar dentro de la boca esta pequeña canica, un sabor muy dulce se percibe en la punta de la lengua y va cambiando conforme llega a las papilas gustativas que reciben del sabor del caramelo distintas sencaciones agradables, mientras la saliva se confunde con la dulce sustancia. Inconscientemente uno empieza a chupar el caramelo para exprimir el delicioso sabor y así, éste se va achicando hasta desaparecer totalmente en la boca.

Agusto Monterruso" El Dinosaurio"
















Las clases se habían terminado Andrés un niño de 5 años alistaba su pequeña maleta para regresar a su casa caminando con su hermano mayor que lo recogía todas las tardes para recorrer las tres cuadras que separaban su escuela de la casa. Como siempre su hermano caminaba un poco más adelante para no ser visto con su hermano menor por sus amigos. Andrés por su parte caminaba siguiendo la espalda de su hermano con una extraña sensación de ser observado por alguien.
Llegaron a casa sin percance y a pesar su hermano entro por la puerta no se lo volvió a ver, (se encerró en su cuarto) no podía quitarse el sentimiento de ser observado así que bruscamente se voltio y con sorpresa encontró al dinosaurio de plástico de uno de sus compañero parado en el pequeño camino de entrada, el dinosaurio estaba sonriendo y esperando ansioso ha ser invitado al cuarto de Andrés para conocer el resto de sus juguetes.
El niño cargo al dinosaurio en sus brazos y lo llevo a su cuarto, presentó al dinosaurio al resto de sus juguetes y nombro al dinosaurio Ruki.
Paso toda la tarde jugando con u nuevo juguete y al llegar la tarde el remordimiento de haber “robado” el dinosaurio podría llevarlo a graves problemas. Se imagino que si se enteraban que Andrés tenía el dinosaurio, su compañero vendría con la policía a quitárselo y el pobre niño terminaría en la cárcel.
El dinosaurio rio sin parar cuando Andy revelo su preocupación y añadió que estaba mejor siendo su juguete que el de su compañero.
Al llegar la noche Andy acomodo sus juguetes y se fue a dormir. Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí y sin cargo de conciencia se acurruco de nuevo en sus cobijas ya que era sábado, convencido de que había hecho un nuevo mejor amigo llamado Ruki.