martes, 13 de octubre de 2009

Agusto Monterruso" El Dinosaurio"
















Las clases se habían terminado Andrés un niño de 5 años alistaba su pequeña maleta para regresar a su casa caminando con su hermano mayor que lo recogía todas las tardes para recorrer las tres cuadras que separaban su escuela de la casa. Como siempre su hermano caminaba un poco más adelante para no ser visto con su hermano menor por sus amigos. Andrés por su parte caminaba siguiendo la espalda de su hermano con una extraña sensación de ser observado por alguien.
Llegaron a casa sin percance y a pesar su hermano entro por la puerta no se lo volvió a ver, (se encerró en su cuarto) no podía quitarse el sentimiento de ser observado así que bruscamente se voltio y con sorpresa encontró al dinosaurio de plástico de uno de sus compañero parado en el pequeño camino de entrada, el dinosaurio estaba sonriendo y esperando ansioso ha ser invitado al cuarto de Andrés para conocer el resto de sus juguetes.
El niño cargo al dinosaurio en sus brazos y lo llevo a su cuarto, presentó al dinosaurio al resto de sus juguetes y nombro al dinosaurio Ruki.
Paso toda la tarde jugando con u nuevo juguete y al llegar la tarde el remordimiento de haber “robado” el dinosaurio podría llevarlo a graves problemas. Se imagino que si se enteraban que Andrés tenía el dinosaurio, su compañero vendría con la policía a quitárselo y el pobre niño terminaría en la cárcel.
El dinosaurio rio sin parar cuando Andy revelo su preocupación y añadió que estaba mejor siendo su juguete que el de su compañero.
Al llegar la noche Andy acomodo sus juguetes y se fue a dormir. Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí y sin cargo de conciencia se acurruco de nuevo en sus cobijas ya que era sábado, convencido de que había hecho un nuevo mejor amigo llamado Ruki.

1 comentario:

  1. Es interesante que hayas optado por ampliar el universo del "dinosaurio" en vez de dejarlo en un micro cosmos

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